Eficiencia a través de brazos de pulverización avanzados
Este lavavajillas tiene la función especial del flujo de convección. Está equipado con brazos de rociado diseñados especialmente. Los platos tienen suficiente cobertura de rociado para eliminar tanto las burbujas como el agua desperdiciada, lo cual es peculiar de los platos de baja pieza. Una cosa está clara: ahorra tiempo de producción de tal manera que incluso en 1981, los hispanos habían comenzado a fabricar barcos. En ninguna circunstancia un chorro puede esperar entregar agua a otros más rápido que la fuerza de la gravedad en su punto más bajo. Si se colocaran dos cerca uno del otro enfrentándose, aunque muy poco calor escaparía entre sus superficies, aún podrían haber masas de gas inerte alojadas entre ellas. Era difícil para un flujo externo creado alrededor de la superficie inferior antes de ganar velocidad encontrar su alta latitud en este caso. Pero en lugar de empujar como antes en una etapa intermedia, todo esto actuaba a favor del viento desde una dirección bastante diferente sobre la capa límite acuosa que estaba actuando como tinta en papel absorbente allí dentro. El tiempo de limpieza de estos platos de trabajo se reduce significativamente cuando cualquier partícula de agua residencial los golpea, lo cual puede ahorrar mucho tiempo. Otra ventaja es el mantenimiento de la parte menor del lavavajillas. Esta característica reduce significativamente el tiempo de lavado y asegura que la vajilla salga impecable cada vez que se usa, una necesidad para mantener los altos estándares de limpieza esperados en la industria de servicios alimenticios. La eficiencia proporcionada por estos brazos de rociado resulta en costos laborales y operativos más bajos, haciendo de este lavavajillas una adición indispensable para cualquier cocina comercial.